lunes, 27 de julio de 2009

La trampa de John Grisham


Cuando Kyle McAvoy, estudiante sobresaliente de Yale, está a punto de terminar la carrera de derecho recibe la visita de un hombre que se identifica como el agente Plant de la FBI. Este le dice que si no acepta la oferta del bufete Scully & Pershing en Nueva York, posiblemente el bufete más poderoso del país, se hará pública la grabación de un incidente que tuvo lugar hace 5 años: la supuesta violación de una chica, compañera de estudios de la universidad. Kyle estuvo presente pero en realidad no sabe qué pasó. Ocurrió una noche cuando él y sus amigos iban borrachos y la chica también. Todos se habían acostado con ella anteriormente pero lo único que Kyle tiene claro de aquella noche es que él no la tocó. La chica se presentó en comisaría para formalizar la acusación de violación varios días más tarde, pero los cargos se retiraron poco después cuando se vio que ella no aportaba ninguna prueba y que se contradecía constantemente. Para Kyle y sus amigos era un episodio cerrado y olvidado. Ahora el agente Plant le informa de que ella volverá a poner la denuncia y que la grabación está en su poder. Aunque esta grabación no aporta pruebas claras contra Kyle, si saliera a la luz su reputación como abogado se verá dañada para siempre. Por lo tanto decide hacer lo que le piden: trabajará para Scully & Pershing y renunciará a su plan de dedicar un par de años a la defensa de los derechos de los pobres del estado de Virginia. En el bufete de Scully & Pershing se espera que los novatos trabajen 100 horas semanales y siempre con entusiasmo y entrega total. Así eliminan rápidamente a los menos aptos y seleccionan a los mejores, pero...

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